Desarrollo de un programa efectivo de conservación auditiva y la importancia creciente de la percepción del entorno y la comunicación

Aproximadamente el 5% de la población mundial sufre de discapacidad auditiva(I), definida esta como una pérdida auditiva de 40 dB en el mejor de los dos oídos. En Europa, el 7 % del personal laboral experimenta dificultades auditivas relacionadas con el trabajo(II).
La pérdida de audición repercute enormemente, no solo en nuestro entorno laboral sino también en los encuentros sociales. Degrada la percepción del habla, especialmente en entornos ruidosos. La pérdida de la audición inducida por el ruido es la enfermedad industrial más prevalente en el mundo(III).

¿Qué es el sonido?

El sonido es una variación de presión que viaja a través de un medio, por ejemplo, aire, agua, acero, vidrio, etc. Viaja más rápido en materiales de alta densidad como el acero en comparación con medios de baja densidad como el aire. El sonido tiene "tono" y volumen, de modo similar a los sistemas de música del hogar, donde se pueden cambiar los agudos y los graves para alterar el "tono", y controlar el volumen.
El sonido transmite diferentes mensajes, esto es, peligro, información agradable, crítica, etc. El ruido, por otro lado, es cualquier sonido no deseado.

Mecanismos auditivos y peligros

El oído humano se divide en tres partes:

  • Oído externo, que incluye el canal auditivo y el tímpano
  • Oído medio que contiene los tres huesecillos que pasan las oscilaciones hacia el oído interno
  • Oído interno, con la cóclea, que contiene más de 20 000 células ciliadas sensoriales que convierten la oscilación mecánica en pequeños impulsos eléctricos que procesa el cerebro.

El daño auditivo suele producirse durante un periodo prolongado de exposición continua a sonidos fuertes, pero también puede ocurrir tras la exposición a un solo evento de sonido repentino de impulso muy fuerte.

La pérdida auditiva natural asociada con el envejecimiento (presbiacusia) es un componente menor de los trastornos auditivos. La causa principal de la pérdida auditiva es el ruido inducido, que es totalmente evitable.

Los primeros signos de pérdida de audición suelen ignorarse debido a la complacencia o a un comportamiento 'predominantemente masculino' que puede conducir a una pérdida auditiva permanente por la falta de intervención temprana. La pérdida de la audición inducida por el ruido se puede evitar totalmente.

Evaluación de riesgos y control de los peligros del ruido

La evaluación de riesgos forma una parte clave del programa de conservación auditiva. Es preciso recopilar información sobre la exposición de los trabajadores al ruido, que puede incluir:

  • Áreas/Procesos que generan mucho ruido
  • ¿Cuáles son los niveles de ruido medidos? Incluso sin haber datos de control, ¿los operarios tienen que gritar fuerte para que se les oiga a aproximadamente 1 metro de distancia?
  • Operarios que trabajan allí y durante cuánto tiempo
  • ¿Qué medidas de control existen y cuál es su grado de eficacia? ¿Se han mantenido regularmente?
  • Provisión de EPI adecuados, teniendo en cuenta cualquier riesgo potencial de aislamiento derivado de una protección excesiva que pueda degradar señales de voz importantes, por ejemplo, alarmas de incendio
  • Compatibilidad de la protección auditiva con otros elementos del equipo de protección individual (EPI)
  • Provisión de formación adecuada para hacer un uso efectivo de todas las medidas de control

Protección auditiva

La protección auditiva se ha redefinido como para ruido nocivo en virtud del Reglamento de EPI (UE) 2016/425 y se ha incluido en la categoría de mayor riesgo, como la protección respiratoria o la protección anticaídas, por ejemplo. Como resultado, hay un cambio físico en el marcado CE de CE a CEXXXX para incluir el número de referencia de cuatro dígitos del organismo que realiza la auditoría de calidad anual.

Hay una gran variedad de productos diferentes para elegir según el usuario individual y el entorno del lugar de trabajo.

Los protectores auditivos van desde los simples tapones desechables de espuma hasta las orejeras de comunicación más sofisticadas, con función de comunicación Bluetooth®.
Es importante seleccionar el producto adecuado que mejor se adapte a las necesidades individuales del usuario y el lugar de trabajo. Al aprovisionar de protectores auditivos adecuados, es importante ofrecer una oferta saludable que incluya distintos tapones para los oídos y orejeras, ya que una sola talla o tipo no se ajustará a todos los usuarios.

Percepción del entorno y las comunicaciones

El lugar de trabajo es un entorno laboral dinámico y es importante mantener la capacidad de oír los sonidos y las señales de advertencia importantes, como alarmas de incendios y vehículos en movimiento, al tiempo que se protege al individuo de los efectos nocivos del ruido.
Por lo tanto, es de vital importancia seleccionar los protectores auditivos correctos que ofrezcan el nivel correcto de protección, teniendo en cuenta que demasiada protección puede crear riesgos de seguridad adicionales en cuanto la capacidad del usuario para escuchar señales importantes pueda verse comprometida.

Validación del ajuste

Una vez que se selecciona un protector auditivo apropiado, es importante verificar el ajuste y evaluar el nivel de protección alcanzado por el usuario.
Hay varios estudios realizados sobre 'Atenuación en el mundo real' que sugieren que el nivel de atenuación logrado en campo a menudo suele ser significativamente menor en comparación con los datos generados por el laboratorio(IV). Históricamente, se han restado cifras arbitrarias de los datos de laboratorio para compensar las deficiencias en la técnica de ajuste. A esto se le conoce como reducción. Sin embargo, en algunas situaciones en las que el usuario logra un adecuado sellado acústico, la reducción puede provocar una sobreprotección y un aislamiento capaz de afectar la capacidad de oír sonidos y señales de advertencia importantes como, por ejemplo, vehículos en movimiento.
Las pruebas de ajuste individual ayudan a seleccionar el protector auditivo adecuado para el usuario individual y el entorno de trabajo.

Existen diferentes tipos de sistemas de pruebas de ajuste disponibles comercialmente en el mercado, algunos subjetivos, otros objetivos y otros que miden la contrapresión. Los sistemas subjetivos dependen de la capacidad del sujeto de la prueba para responder a una señal de prueba. Si el umbral de audición del sujeto de prueba se ve afectado temporalmente debido a la actividad social (por ejemplo, un concierto de rock) o un resfriado común, esto podría repercutir negativamente sobre la capacidad del usuario para responder a la señal de prueba, lo que lleva a resultados potencialmente poco fiables. Otros sistemas implican la medición de la contrapresión, que se utiliza simplemente para verificar el sellado de un tapón moldeado personalizado, pero este tipo de sistema no proporciona ninguna información sobre las características de atenuación del dispositivo.

El caso de éxito se centra en los trabajadores de la construcción de un importante proyecto de infraestructuras en Reino Unido, en el que hay implicados más de 100 operarios. Lo que está claro es que un porcentaje muy pequeño de operarios logró el nivel de atenuación deseado para la exposición al ruido normalizado a 90 dB(A) y, tras la primera intervención del técnico para demostrar la técnica de ajuste correcta, se puede ver una mejora general en el nivel de protección. Es posible que se requiera una intervención de formación adicional para alcanzar el nivel de protección deseado.

En resumen, la conservación auditiva trata sobre comprender el riesgo del ruido en el lugar de trabajo, realizar una evaluación de riesgos adecuada e implementar medidas de control efectivas para proteger a los trabajadores de los efectos nocivos del ruido y otros efectos no auditivos sobre la salud. Además, es importante reconocer la necesidad de una comunicación esencial al tiempo que se garantiza que el usuario permanezca protegido de los efectos nocivos del ruido.

Referencias:

  1. OMS - Pérdida auditiva y sordera, 1 de marzo de 2020.
  2. EU-15 figures. Informe publicado en Eurostat, Work and Health in the EU: a statistical portrait, ISBN 92-894-7006-2
  3. Organización Mundial de la Salud, Prevención de la pérdida de la audición inducida por el ruido, 1997
  4. Canetto P. y Voix J, “Hearing Protectors “Real-World” Performance and the European Directive 2003/10/EC”. International Journal of Occupational Safety and Ergonomics 2009, Vol. 15, N.º 2, 221-226.