Los productos fitosanitarios son aquellos que se utilizan como plaguicidas, sustancias que han sido creadas para prevenir o acabar con diferentes elementos o bacterias que pueden estar presentes en el medio ambiente y que pueden resultar perjudiciales para la agricultura y/o la salud pública.

Con ellos se pueden eliminar todo tipo de insectos (insecticidas), bacterias (antibióticos y bactericidas), malas hierbas (herbicidas), ácaros (acaricidas), hongos (fungicidas), moluscos (molusquicidas) o roedores (rodenticidas), entre otros, pudiendo incluirse entre los productos fitosanitarios  los desecantes, defoliantes y aquellas sustancias que se han creado para regular el crecimiento vegetal.

Todos los trabajadores que se enfrentan a  la manipulación de este tipo de productos deben hacer uso de los adecuados Equipos de Protección Individual (EPIs) para garantizar su seguridad, dependiendo la elección de unos u otros en función de la toxicidad del fitosanitario, el tiempo de exposición y la forma de exposición, teniendo siempre en cuenta que las principales vías de entrada al organismo de os mismos son la vía respiratoria y la vía dérmica.

La utilización de EPIs es imprescindible para reducir el nivel de exposición a estos productos, y por tanto, minimizar las opciones de que el trabajador sufra una intoxicación. 

EPIs para la utilización de productos fitosanitarios

A la hora de manipular productos fitosanitarios es imprescindible la utilización de Equipos de Protección Individual como son los guantes, los cuales deben cumplir con una serie de características como son:

  • impermeables a disoluciones de base acuosa y oleosa;
  • protección frente a disolventes orgánicos;
  • resistencia mecánica frente a abrasiones, cortes y perforaciones…;
  • ergonómicos, flexibles y confortables, entre otros.

Tras su uso se recomienda  lavarse bien las manos y lavar los guantes tanto por dentro como por fuera, dejándolos secar con los dedos en alto, medidas que ayudan a prevenir posibles problemas con estos productos que pueden llegar a resultar muy dañinos para la salud.

En cuanto al vestuario laboral para la protección de fitosanitarios, estos uniformes de trabajo deben ofrecer protección frente a los productos químicos, principalmente líquidos. Se debe seleccionar un material que cumpla con las necesidades de permeabilidad y penetración en función de la sustancia que se vaya a utilizar, siendo los más recomendados los de Tipo 4 y Tipo 6. Además estos trajes de protección deben contar con el marcado CE en la etiqueta, lo que implica su homologación.

También es necesario utilizar botas de protección adecuadas, que sean cerradas, impermeables y lo más altas posibles, siendo de goma y no guateadas para evitar que el tejido interior pueda impregnarse del producto utilizado.