La elección de la ropa de trabajo no es una tarea nada sencilla para las mujeres embarazadas, que pueden encontrarse con dificultades para encontrar prendas de vestuario laboral adecuadas para poder desempeñar sus labores sin dificultad y con la mayor comodidad y movilidad posible.

En función de la fase de embarazo en la que se encuentre la mujer variará mucho el tipo de ropa de trabajo que se necesitará, ya que no es lo mismo estar en los primeros meses de embarazo que en la fase final.

En los primeros meses apenas se notará el cambio y no habrá que preocuparse por la ropa a elegir por que la barriga aún no habrá crecido lo suficiente. Sin embargo, una vez llegados los cuatro meses de embarazo se podrán comenzar a apreciar en mayor medida los cambios, notándose los pantalones más ajustados y teniendo la necesidad de cambiar de ropa de trabajo.

En este estado, las mujeres embarazadas deben priorizar en todo momento la comodidad, teniendo en cuenta que si el trabajo implica el uso de algún tipo de vestuario laboral especial se tendrá que avisar lo antes posible a los responsables para que puedan encontrar una solución con tallas mayores o reubicando a la mujer en otro puesto. En todo caso, por norma general, habrá que ir utilizando pantalones más flexibles y prendas superiores más holgadas.

Además de adaptar los uniformes de trabajo, es fundamental que las mujeres embarazadas busquen un calzado de trabajo cómodo, teniendo en cuenta que los pies son la base del cuerpo y que estando embarazadas se verán obligadas a soportar aún más peso. Utilizar zapatos laborales adecuados permitirá reducir las molestias que podrían sufrir las trabajadores en el caso de que realicen sus labores con un calzado que no ofrece el suficiente confort y ergonomía.

Asimismo se debe tener en cuenta una serie de aspectos con respecto a la ropa de trabajo, como son la practicidad de las prendas, que sean fáciles de quitar y poner, tanto por las veces que se debe ir al baño como por la facilidad para vestirse. En el caso de las prendas de ropa interior también deben ser muy cómodas, buscando que sean lo suficientemente flexibles para ir adaptándose al cuerpo a medida que este va avanzando en el proceso de embarazo.

Invertir en ropa de trabajo apropiada beneficiará sin ninguna duda a la madre embarazada, que se sentirá mucho más cómoda en su día a día.