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Almacenamiento correcto de EPIs: Guía de conservación industrial
La conservación de los Equipos de Protección Individual (EPI) es tan importante como su correcto uso, y debe estar incluida en el plan de prevención de riesgos de cualquier industria.
Un equipo guardado de forma negligente experimenta un proceso de envejecimiento acelerado que compromete su rendimiento justo en el momento en que debe responder ante un accidente. En este artículo técnico de Sekureco.eu, analizamos las variables físicas que degradan tus equipos y cómo implementar un protocolo de almacenamiento que blinde la seguridad de tus operarios.
Para los responsables de prevención y gestores de almacén, la conservación de los EPI debe tratarse con el mismo rigor que el mantenimiento de la maquinaria pesada. Un protocolo estricto no solo optimiza los costes operativos al prolongar la vida útil de los equipos, sino que garantiza que cada dispositivo cumpla con los estándares de diseño bajo los cuales fue certificado.
Introducción: por qué un mal almacenamiento anula la certificación de los EPIs
Cuando un fabricante desarrolla un EPI y obtiene su marcado CE bajo el Reglamento (UE) 2016/425, certifica que ese equipo resistirá unas cargas, impactos o exposiciones químicas específicas, siempre y cuando se sigan las pautas de conservación descritas en su ficha técnica.
Si un arnés de seguridad o unas gafas protectoras se almacenan bajo la acción directa del sol, en ambientes saturados de humedad o junto a vapores químicos corrosivos, los materiales sufren alteraciones estructurales imperceptibles. En caso de accidente, si el equipo falla debido a una degradación por mal almacenamiento, la responsabilidad legal recae directamente sobre la empresa, por no garantizar la correcta custodia y conservación de los equipos de protección. El almacenamiento inadecuado, por lo tanto, anula la garantía de protección y la cobertura técnica del fabricante.
Explicación técnica: las variables ambientales que destruyen los materiales de protección

La degradación de los EPI guardados de forma incorrecta responde a fenómenos físico-químicos bien documentados. Las tres variables ambientales más destructivas en los entornos industriales son las siguientes:
Humedad relativa y proliferación de hongos en textiles de seguridad (Arneses y calzado)
Los ambientes con una humedad relativa superior al 65% son el escenario ideal para la proliferación de microorganismos, moho y hongos. Las fibras textiles sintéticas como la poliamida y el poliéster (utilizadas en arneses, cuerdas de posicionamiento y absorbedores de energía de equipos anticaídas), así como el cuero natural del calzado de seguridad, son altamente vulnerables.
Los hongos segregan enzimas que rompen de forma microscópica los filamentos textiles. Esto genera una pérdida invisible de la resistencia a la tracción. En el calzado de seguridad, la humedad acumulada debilita las costuras y pudre las capas internas de cuero, destruyendo la ergonomía y la protección dieléctrica o impermeable del equipo.
Temperatura extrema y cristalización de elastómeros en calzado y protección ocular
Las oscilaciones térmicas severas o el almacenamiento cerca de focos de calor (como calderas, motores o el interior de vehículos expuestos al sol) alteran de forma irreversible los polímeros y elastómeros. La alta temperatura acelera la migración de los plastificantes
Por ejemplo, la silicona y el caucho de las máscaras de protección respiratoria, las monturas de las gafas de seguridad y las suelas de poliuretano (PU) del calzado se resecan, perdiendo su elasticidad y sufriendo un proceso de cristalización o hidrólisis. Al perder flexibilidad, los componentes se cuartean ante la mínima presión, provocando grietas o el desprendimiento de la suela al caminar.
Exposición lumínica: la fotodegradación química de las fibras sintéticas
La radiación ultravioleta (UV), tanto de la luz solar directa como de ciertas luminarias industriales de alta intensidad, actúa como un catalizador de rotura molecular. Este proceso se conoce como fotodegradación. Los enlaces químicos de polímeros como el nailon y el policarbonato absorben los fotones UV, lo que fragmenta sus cadenas moleculares.
Un arnés de seguridad o una línea de vida textil expuesta de manera continua a la luz en el almacén sufrirá una decoloración, (un síntoma claro de degradación), y se volverá rígida y quebradiza. Lo que un impacto dinámico que un hilo de poliamida nuevo absorbería elásticamente, en este caso se rompería la fibra fotodegradada de forma instantánea.
¿Cuándo se aplica cada método de almacenamiento en los EPIs en planta y transporte?
Dependiendo del flujo de trabajo y del tipo de industria, se deben combinar dos metodologías de conservación para garantizar la integridad de la dotación de seguridad:
Almacenamiento centralizado en consignas ventiladas frente a taquillas de operarios
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Cuándo se aplica: es el método obligatorio para el stock de reserva, equipos de Categoría III (anticaídas, protección respiratoria autónoma) y equipos compartidos de uso especializado.
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Por qué: permitir que los trabajadores guarden sus EPI dentro de sus taquillas personales suele derivar en malas prácticas: introducción de ropa húmeda, herramientas sucias que cortan textiles o falta de ventilación que concentra malos olores y hongos. El almacenamiento centralizado en armarios o salas acondicionadas garantiza un control riguroso de la temperatura, la humedad y la luz, además de facilitar las inspecciones técnicas periódicas.
Transporte seguro de equipos críticos hacia trabajos en campo o localizaciones externas
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Cuándo se aplica: en contratas de mantenimiento, trabajos en líneas eléctricas, servicios de rescate o montajes exteriores donde los EPI deben trasladarse diariamente en vehículos de servicio.
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Por qué: el transporte de los EPI no puede hacerse de forma "a granel" en la caja de una furgoneta, mezclados con herramientas punzantes, latas de aceite o disolventes. Sino que se deben aplicar protocolos de aislamiento utilizando contenedores rígidos o bolsas estancas de transporte que protejan los equipos mecánicamente frente a golpes y químicamente frente a fugas de fluidos del vehículo.
Ejemplos de productos y soluciones de almacenamiento en Sekureco
En Sekureco.eu entendemos que el cuidado de los EPI es tan importante como su selección. Por ello, incorporamos soluciones técnicas específicas para organizar e higienizar los equipos en tus instalaciones.
Bolsas de transporte para equipos de altura y cuerdas semiestáticas
Para la categoría de trabajos en altura, disponemos de mochilas y bolsas de transporte fabricadas en lona de PVC de alta tenacidad con uniones termoselladas. Estas bolsas protegen las cuerdas, arneses y conectores contra la entrada de agua, polvo industrial y rayos UV durante su traslado o almacenamiento temporal en el suelo de la obra. Al contar con sistemas de cierre estanco, aíslan por completo el material textil de cualquier agente agresivo exterior.
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Armarios técnicos de seguridad para almacenamiento segregado de EPIs químicos
Para industrias donde se manipulan sustancias corrosivas, pinturas o hidrocarburos, ofrecemos armarios de almacenamiento con ventilación pasiva o forzada y estantes con cubetos de retención integrados. Estos sistemas permiten segregar por completo los EPI limpios (como trajes de protección química y filtros respiratorios herméticos) de las zonas donde se almacenan o manipulan los reactivos, evitando la contaminación cruzada por vapores nocivos en el aire.
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Preguntas frecuentes sobre el almacenamiento correcto de EPIs
¿Es perjudicial guardar las botas de seguridad dentro del maletero del coche durante el verano?
Sí, es sumamente perjudicial. Durante los meses de verano, el interior del maletero de un coche expuesto al sol puede alcanzar e incluso superar los 60 °C. Estas condiciones térmicas extremas aceleran el proceso de hidrólisis en las suelas de poliuretano (PU), haciendo que el polímero se descomponga internamente. Al volver a usar las botas, la suela puede desmoronarse o despegarse por completo en pocas horas de trabajo.
¿Cómo se deben colgar los arneses de seguridad para que no pierdan su forma estructural?
Los arneses de seguridad nunca deben guardarse enrollados ni amontonados en cajas. Deben colgarse verticalmente de su anilla D dorsal en ganchos romos (no afilados) en un lugar seco, fresco y oscuro. Guardarlos estirados evita la creación de pliegues permanentes en las cintas de poliamida, que podrían debilitar las fibras de soporte, y permite que el sudor acumulado durante la jornada se evapore correctamente.
¿Qué productos de limpieza están permitidos para higienizar un visor de policarbonato EN 166?
Solo se debe utilizar agua tibia y un jabón neutro suave, secando la superficie con un paño de microfibra limpio que no desprenda hilos. Están completamente prohibidos los alcoholes, disolventes industriales, limpiacristales convencionales o papel de celulosa rígido. Estos productos destruyen las delicadas capas químicas de los tratamientos antivaho y antirrayado del policarbonato, opacando el visor y anulando su certificación de resistencia ocular.
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